Mostrando entradas con la etiqueta Navidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Navidad. Mostrar todas las entradas

sábado, 24 de diciembre de 2011

Lázaro, levántate y bebe (especial navideño): Tom Jones - "It's not unusual"

Lo sé, lo sé... soy un ser humano horrible, que debería avergonzarse de respirar siquiera... ¡Sólo dos publicaciones en lo que va del mes! Por suerte no me pagan por esto, o ya me hubieran largado a la calle... Pero, en vistas de que a mí nadie me dice ni qué ni cuándo, pues tampoco me haré mayores problemas. Además, se nos viene encima la navidad, así que no están las cosas como para ir pavoneando malas intenciones. No: lo que yo quiero es enviar un fuerte saludo a todos mis queridos amigos de por estos lares, decirles cuánto los quiero, y dedicarles una canción, que todos se la tienen bien merecida. Y no: no va a ser ningún villancico putrefacto, nada de "somos los niños cantores" y toda esa mierda... hoy, en el Café, celebramos la navidad a nuestro estilo, y eso es con la copa bien en alto. Para animar el ambiente, pues, echaremos a rodar a un grande entre grandes, nada más ni nada menos que el ya legendario Tom Jones, porque las fiestas hay que pasarlas a lo grande. Sé que ando desaparecido, pero les aseguro que es por una buena causa: sepan que el cariño sigue siendo el mismo, con ese plus que trae consigo, ineludiblemente, la nostalgia. Olé, carajo: olé. 


sábado, 18 de diciembre de 2010

Amor de familia


¿Será la brisa navideña que sopla en los corazones de la gente? Porque esta historia no sólo es digna del ambiente de las fiestas, sino también de la imaginación de unos cuantos grandes autores (bien podría imaginar a Restif de la Bretonne, o aún a Jorge Franco, inventándola); pero esta vez la realidad le ganó a la creatividad, y es realmente como para llevarse el pañuelo a los ojos (y, de paso, echar una sonrisa). 
Cuando recién leí esta historia, no pude pensar sino en ponerla por aquí y comentarla de paso. ¿Alguno de ustedes, lectores míos, ha oído hablar del concurso de "Parejitas Libres"? Es una de las mejores reacciones que han habido en España para hacer frente a la crisis, con mucha imaginación y muchas agallas, generando una posibilidad laboral "especial". Este es el business: para participar, una chica debe preparar una cámara oculta y luego, "hacerse" (léase joderse, tirarse, follarse) a un sujeto completamente desenterado de lo que se le viene. Algo clásico del porno: repartidor de pizzas, el que viene a reparar las tuberías o la refri, un cartero... todo sirve. Es un ingreso por puertas de oro al buen viejo negocio de la pornografía, tan incomprendido pero tan sublime. 
Y este contexto es el que ha permitido historias como la que sigue, que copio literalmente: "Pensaréis que se trata de una montaje, pero no. Somos Aitzi y Aguir de Bilbao, madre e hija que compartimos todo, novios incluídos. Y no sólo novios, hemos hecho tríos y en momentos de calentón nos tocamos entre nosotras (todo lo hacemos como podéis ver en familia). La cosa está muy mal, yo me he quedado sin trabajo y hemos decidido que vamos a ser la primera madre e hija porno en España, para ello hemos aprovechado el concurso de las cámaras ocultas de Parejitas Libres. Hemos escondido una cámara y nos hemos marcado un trío con un repartidor, qué venía a traernos una bici. A ver que os parece!" 
Oigan, ¿pero es que acaso soy el único que piensa que esta es una verdadera maravilla de historia? Realmente enternece. Y no dudo que, con este espíritu, Aitzi y Aguir van a marcar un tanto en el negocio. Porque madre solo hay una, y si no puedes contar con tu familia entonces con quién, y todas esas cosas que, en este caso, tienen tantos nuevos significados.... Es una de los mejores ejemplos de cómo se prende fuego a un tabú, además. Por todo esto y por tantas cosas más, levanto mi copa y echo un brindis navideño por estas dos actrices que saben lo que vale el amor de familia. Y lo saben bien: demasiado bien. 

Por cierto, que pueden ver el video de Aitzi y Aguir vía Orgasmatrix, a la que pueden acceder desde aquí. Sólo busquen en la lista de blogs que está a un lado. 

jueves, 24 de diciembre de 2009

Reflexión Navideña


Como todos bien lo sabemos, esta noche de Navidad celebramos el nacimiento de Jesús, una ocasión de paz, amor, solidaridad y familia... ¿o podría no ser así? ¿Es que acaso cabe la posibilidad de que corra oscura la sangre por alguna de las venas de esta fecha favorita de los niños y las señoras, y tan temida por los pavos?
Esta es una idea que se me vino a la mente unos meses atrás, mientras conversaba con algunos amigos sobre temas y motivos bíblicos. En el transcurso de esa charla, reparé en los pasajes del Evangelio de san Mateo en los que se nos narra la matanza de los recién nacidos por la orden de Herodes, y la fantástica imágen que tradujo de ellos Pier Paolo Pasolini para su película sobre ese mismo Evangelio. Y qué les puedo decir: hay motivos que podrían ser un poco más oscuros, tan retorcidos como sólo podría serlo la mente de Dios.
El Jesucristo de la novela de Saramago sufría de terribles pesadillas en las que recreaba la noche en que fueron asesinados todos aquellos bebés en su nombre: la culpa lo atormentaba. Pero, recordémoslo, existe un argumento teológico según el cual todo lo que ocurre tiene un fundamento en el Plan Divino. Así, la matanza de los recién nacidos habría sido algo más que un simple hecho contingente: más bien, sería una suerte de acto ritual, necesario para llevar a cabo la encarnación del Dios en la Carne.
Bien visto el asunto, nada de esto sería una novedad: los sacrificios están en todas las religiones primitivas, y cumplen un rol muy importante. ¿Qué tendría de extraño el que, para poder nacer el hijo de Dios, fuese necesario derramar la sangre de los inocentes, de los más lejanos al pecado, de los todavía puros? Nada, pues, y gracias a aquel ritual se haría posible la venida de Jesús (que hasta los ateos tenemos que reconocer que sucedió, y aún Tácito nos lo confirma). Pero bajo qué condiciones lo hizo, es materia de otra discusión, que esbozo aquí.
Pero eso no significa, claro está, que no me voy a pasar una buena noche de panetón, chocolate caliente y pavo, que es de las mejores del año. Y, concluyendo con esta reflexión, el Café del Desencuentro le desea a todos sus lectores una feliz y menos sanguinaria Navidad, de paso que un resacoso año nuevo.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...