Mostrando entradas con la etiqueta Música Criolla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Música Criolla. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de enero de 2012

Un año menos para el fin del mundo... ¡y lo celebramos!


Aquí, en el Café (que por cierto ha cumplido sus tres primeros años hace no mucho) tenemos un solo deseo de año nuevo, porque no nos va para nada eso de las cábalas con uvas, maletas y calzoncillos amarillos: que los amigos la pasen de puta madre, que la resaca no sea un cruel aguardiente, que las familias estén bien y sean felices. He tenido la suerte de cruzarme con algunas de las personas más de primera que pueda haber en este mundo mundial y virtual y todas esas cosas y, encima, me han llamado amigo, hermano y compadre, y es por ellos (sí, cabrones, por ustedes) que levanto esta copa, hoy y cuantas veces sea necesario hacerlo, y de paso siempre. Han habido canciones, risas, silencios, amarguras y mucha, pero mucha, buena letra, y siempre con la mejor actitud, con la confianza de quienes saben querer y no se andan con rodeos para decirlo. 
La imagen (pensada al mejor estilo Mondo Mierda, aunque no tenga ni de cerca el talento del Sgt.) es lo que es. No pudieron estar todos, y están muchos de los que ya no están, pero se entiende que la dedicatoria va para todos (no se me ofenda nadie después, eh). La dejaremos ahí, de cabecera, todo lo que dure el mes de enero, y luego seguirá al fondo, al pie del Café, porque estamos orgullosos de nuestros parroquianos, felices de poder llamarlos amigos. 
Y de remate, para dar la estocada precisa al 2011 y mandarlo de una vez al carnicero (y sin vuelta al ruedo), va una canción. No hay celebración sin canciones, vamos, y esta es, para mí, un himno. Que suene, pues, La palizada, y con esa copa, todavía, en alto. Un fuerte abrazo a todos.  


martes, 29 de marzo de 2011

Una para pasar caleta...

Los pocos seres a los que imagino les importará tendrán que saber disculpar el silencio de los últimos días, porque no me he pronunciado ni el sábado como tendría que haber sido, pero he estado fuera de la ciudad, así que ni modo. Y, ya que nadie me paga por esto, pues tampoco es que pierda el sueño por ello. Pero ya lo ven, volvemos a la carga; y, tomando en cuenta que podría haber algún lector fanático que se resienta (poco probable), así como tanto psicópata suelto (muy cierto), les dejo un videíllo como para pasar las horas, o por lo menos hasta que me de el tiempo de regresar y escribir lo que tiene que ser escrito. Esto, pues, no es más que un hasta luego... y al que no me crea, pues tendrá que creerle a Pepe:

 

sábado, 30 de octubre de 2010

La del Sábado: Arturo "Zambo" Cavero - "Nuestro Secreto"

Con menos resaca de la que me esperaba después de lo de ayer, vuelvo a estos lares para la segunda entrega de las de los sábados, compañía destinada a aligerar nuestra espera entre un paraíso y otro (que ya vuelve la noche, señores). Y ya que andamos por estas fechas, en que nos preparamos para celebrar a la canción criolla, me he decidido por una de las obras maestras del repertorio parroquiano, que huele tanto a poesía como a pisco y que estoy seguro muchos de mis lectores han cantado más de una vez a la caída de la madrugada, entre copas y abrazos, y levantando mucho la voz. Nuestro secreto es una de esas canciones que pueden hacer que todos los que se encuentren en la cantina se pongan de pie para cantar al unísono. Fue grabada hace poco (recién lo recuerdo) por Pelo Madueño, que hizo una versión en la que le hechó una mano  (y su voz) Joaquín Sabina. Pero yo he preferido invocar por estos lares otra versión, que es la de Óscar Avilés y Arturo "Zambo" Cavero, y la lanzo al ruedo con dedicatoria a Ricardo "la Puta" Ugaz y a Esteban "Monillo" Philipps, que tantas veces la han coreado conmigo en noches ahora borrosas. A ver, a ver, ¿cómo iba la letra?.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...