miércoles, 24 de agosto de 2011

Lecturas de desfogue (nunca mejor dicho).


Decir que "cada libro tiene su lugar y su momento" es, a estas alturas, todo un cliché, y de los más sonados y verdaderos del repertorio. Ahora bien, ¿qué pasa si volteamos la frase? Pues nos queda otra verdad como una casa: a saber, que "cada lugar y momento tiene su(s) libro(s). ¿Se entiende lo que trato de decir? En otras palabras, que hay libros que no se prestan tan bien como otros para determinadas situaciones, tan simple como eso.
Pero ojo, que no todo es tan sencillo: ¿qué pasa si planteamos una situación particular? A ver: te vas a pasar el fin de semana con los amigos, con un cargamento bien surtido de botellas, a una casa en el campo o en la playa. ¿Qué libro te llevas? Unos dirán que da lo mismo; otros, que algo ligero; unos tantos más, que algo que puedas leer de una sentada, porque como no vas a poder dedicarle tanto tiempo... osea, mejor un tomo de cuentos o de poesía que Los Miserables o algo por el estilo. En otras palabras, que cuáles puedan ser esos libros, varía de acuerdo a los gustos y necesidades de cada cual. Nada más sencillo.
Bien, lo que sigue es una pregunta, esa que tantos nos hacemos de cuando en cuando: ¿qué es lo que la gente lee cuando va al baño? Un ambiente en el que abundan la espera, el silencio, la paz... a veces, también, las dificultades. Y digo todo esto porque uno se puede encontrar algunas respuestas bastante interesantes a la cuestión. Alguna vez, por ejemplo, alguien me comentó que su lectura de baño preferida era la Biblia; otros prefieren los libros de poemas (la brevedad de los cuales estarán en estrecha relación con el nivel de estreñimiento del sujeto, se sobreentiende); muchos aprovechan ese momento para avanzar con lo que sea que estén leyendo; o el clásico periódico del día, claro. En lo que se refiere a mí, varío mucho, pero lo que más me gusta es repasar ensayos, y mis autores de cabecera (o bueno, de posadera) incluyen a José María Valverde, Richard Rorty, Thomas Nagel (cuando estoy de humor) y, claro está, los libros de ensayos de Borges y de Sábato (quien decía, por cierto, que el baño es el único lugar verdaderamente filosófico que nos queda).   
Para muchos, leer en el baño representa hasta un arte; para otros, es una parte fundamental del día a día. ¿Cómo es que a nadie se le ha ocurrido, por ejemplo, que los anaqueles para el baño -con alguna especie de capa de vidrio o algo que proteja los libros de la humedad- son un negocio cerrado? Ni siquiera tendrían que ser muy grandes: con que entren cuatro o cino títulos basta. Después de todo, ¿quién no se deja siempre una revista o un libro en el baño? Es más: en Japón (porque este tipo de cosas solo pasan en Japón) ya se ha editado la primera novela impresa en formato de rollos de papel higiénico: se trata de El aro, una narración de terror y suspenso del escritor Koji Suzuki (me imagino que todos la recordarán por la película), que hoy puede puede acompaña en estos momentos de intimidad a muchos lectores de ese país. Aunque yo siempre he pensado que, si vas avanzando con la lectura a medida que vas usando el papel, debe ser muy frustrante cuando entras y descubres que alguien más te ha cogido dos capítulos y medio -que, tenlo por seguro, no vas a querer recuperar.


El aro, de Koji Suzuki, un "Best Seller" donde el terror convive con la mierda (literalmente).

En fin, que se trata de un tema fascinante, que da para mucho. Yo hasta creo que se podría formar una serie de conferencias al respecto, donde vaya la gente a comentar cómo pasa los minutos que dedica a sentarse en el trono. Pero eso sí: por muy dispares que puedan llegar a ser las respuestas a esta cuestión, hay un título que se repite constante y casi universalmente, y ese es Todo Mafalda.

14 comentarios:

Míchel dijo...

Oye SANTI, si por leer en el baño entendemos leer sentado en la taza del váter... cuidado!!! Está comprobado que es malísimo para los intestinos.
Las deposiciones deben ser rápidas, fuertes y concretas. Nada de pasarse 20 minutos ahí sentado.
Lo mejor: la parte de atrás de la botella del champú: rápida y aburrida; bastan tres minutillos.
Un saludo.

Santiago Bullard dijo...

Sí había escuchado eso, que es muy malo para la tripa... pero es que si no me aburro. A mí lo que me gusta más es sentarme con mi cigarro y mi libro, jajaja. Y es verdad: eso de leerse la parte de atrás del champú, la pasta de diente o las pastillas lo he hecho muchas veces, sobre todo si no me ha dado el tiempo de coger algo que leer.

fiona dijo...

Míchel, te veo puesto...jajaja, no tenía ni idea de eso.

churri...ya hablamos de cagar???? Pues si que avanza la relación...jajajaja. Yo no suelo leer, soy rápida y mortal, pero si me llevo algo por lo que sea, suele ser una revista o un folleto del súpermercado...jajajajaj, toma ya la cultureta! xD

1besico!

Tripi dijo...

Cuando era joven, la única lectura que me llevaba al baño era el Penthouse, para cascármela como un macaco.

Bullaaaaaaaaaaaaaaaaaaaard¡¡¡

La polla más deseada de Perú, ostiaaaaaaaaaaaaaaaaa¡¡¡

Y en un fin de semana con amigos y un cargamento de botellas, no me llevo ni el reloj.

Esa copa, Santi, carajo¡¡¡

Hostal mi loli dijo...

Santi me gustaría decirte algo por e-mail pero no lo veo. Es una consulta sobre uno de mis apellidos que es raro y que abunda por allí y quiero ver si tengo algun tio rico en Perú para poder heredar algo y de paso te conozco y te daré el 10%.Besicos, como mi prima Fio.Muy buena entrada y espero que tus libros también sean utilizados algún dia en y fuera del cuarto de baño,aunque si son eróticos servirán para lo que hace el Tripi con el Penthouse,lo importante es que algún dia vendas muchiiiiiisimos ejemplares.

Santiago Bullard dijo...

Fiona: Es que soy de los que discuten los tabúes en la mesa, jajaja.

Tripi: Penthouse es Cultura de las mayores ligas que existen. El Quijote es mierda a su lado. Reverencia.

Loli: Heredera de fortunas peruanas? Eres descendiente de algún conquistador a lo Pizarro? Jajaja! Mi correo está allí al lado, igual te lo reescribo: santiagobull@gmail.com

fiona dijo...

Churri...en la mesa???? Pero sobre ella o debajo?? jajajajaja

1besico!

Santiago Bullard dijo...

Ya sabes que soy pluralista... jajaja

Tripi, machacando birras dijo...

Bullaaaaaaaaaaaaaaaaaaard¡¡¡

La polla más grande, más gorda y más peluda de Perú, ostiaaaaaaa¡¡¡

BULLAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARD¡¡¡

No te conformes con el 10. Pídele a la Loli, como mínimo, un 25% -y una mamadita, claro está-.

Yihaaaaaaaaaaaaaaaaaaa¡¡¡

Esa copa, y esa otra, y otra más, rediós¡¡¡

Anónimo dijo...

Hey Santiago, eso de CADA LUGAR Y MOMENTO TIENE SU LIBRO, no ha sido mejor dicho!! Un abrazo.

Hostal mi loli dijo...

Tripi ahora le voy a dar el 50 por ciento de la herencia ,la mamadita se la podrá pagar y que se la hagan en el coño sur que le pilla más cerca cabronazo,un respeto a su churri y a una servidora,en todo caso tu me pillas más cerca,aunque igual te muerdo ,soy peligrosa,yo de ti no me fiaría de mí, jajajjajajja

fiona dijo...

Coño Loli, con la herencia que se pague un billetito a España...qué es eso de pagarse una mamada????? jajajajaj, qué fuerte me parece...xD

1besico!

Tripi dijo...

BULLAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARD¡¡¡

Ostias¡¡¡

¿Es que vuelves a estar con los osos o es que te la pillaste monumental el finde pasado?

Esa copa, Santi, ostiaaaaaaaaaaaa¡¡¡

Santiago Bullard dijo...

Tripi, cabrón! Jajaja. Yo diría que la seguna opción, hombre, aunque hasta creo haber visto osos entre tanta ceguera! Jajaja.
Esa copa!

Loli: 50%? Pues que aparezca ese tío millonario, ya!

Fiona: Tranquila, que sólo era un consejo, jajaja!

Anónimo: Es que es una verdad del tamaño de un camello. Otro abrazo.

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